Ubicado en la región nordestina
de Brasil, entre Sergipe y
Pernambuco, este estado ofrece
al visitante un sinnúmero de atractivos,
tanto naturales como culturales.
Sus 230 kilómetros de paradisíacas playas
están caracterizados por sus arenas
blancas, un apacible y tibio mar que
muta de azul a verde, deslumbrantes
piscinas naturales de aguas cristalinas
conformadas por arrecifes de corales y
millares de cocoteros que le aportan su
gracia al contexto.
Asimismo, Alagoas está atravesado por
el río São Francisco, que es el tercero
más importante del país. A lo largo de
sus 200 kilómetros se yerguen destacadas
ciudades históricas y bellos paisajes.
Como si esto fuera poco, el estado
posee 17 lagunas (que son justamente
las que le dieron origen a su nombre),
entre las que se destacan Jequiá,
Roteiro, Manguaba y Mundaú.
Con un clima tropical, con una media de
27 grados y el sol iluminando las playas
durante casi todo el año, Alagoas se
erige como un destino ideal para sus
viajes, pues a ello se le suma una muy
buena infraestructura puesta a disposición
de los visitantes.
Hoteles de muy buena categoría, una propuesta gastronómica
plena de sabores y matices,
junto a opciones de entretenimiento
para todos los gustos, son solo algunas
de las pautas a destacar de este maravilloso
lugar.